lunes, 15 de abril de 2013
jueves, 2 de junio de 2011
dedos entumidos...
Para bien o para mal nada existe para siempre...
El Futuro, Julio Cortázar
Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos de los subtes,
ni en los libros prestados ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes o una blusa.
Me enojaré amor mío,sin que sea por ti,
y compraré bombones pero no para ti,
me pararé en la esquina a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles y de puentes.
No estarás para nada,no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.
El Futuro, Julio Cortázar
Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos de los subtes,
ni en los libros prestados ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes o una blusa.
Me enojaré amor mío,sin que sea por ti,
y compraré bombones pero no para ti,
me pararé en la esquina a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles y de puentes.
No estarás para nada,no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.
domingo, 4 de octubre de 2009
plegaria a un labrador...
nos separaban miles de kilometros y sin embargo formó parte de la época mas feliz de mi vida...
ahi estaba a los 17 rascando de mal modo una guitarra de las mas baratas, que ya desafinaba de por si, pero nada era comparable a estar ahí, en esa estancia burda y a trasluz, ese hombre frente a mi, que llevaba encima las huellas de los años y de las revoluciones, trece años mayor que yo y que sin embargo fue el amor de mi vida...
la plegaria estaba hecha para el y para mí, para la revolucion posible, para la libertad, entonada en la voz de Mercedes Sosa...
mi querida Mercedes Sosa, no puedo evitar las lagrimas una sobre otra, como si con ello pudiera evitar que el tiempo y la muerte se la llevaran, la musa de mi epoca feliz...
es increible este luto a destiempo, estos acordes que arden como parafina sobre la piel, que han desatado nuevamente mis dedos , que me pregunta el porqué del olvido de tantos años, porque por otras cosas olvido lo esencial para mí.
no pude evitar sentirlo como una perdida autentica, como una amiga que sin haberme conocido me regaló toda la belleza, todo el universo en su voz, en el momento preciso...
como se agradece eso queridos amigos, como explicarse el mar de preguntas que tengo ahora, como buscar el camino hacia ese lugar que se me perdió hace años, a lo mejor mi lunita tucumana se fué alumbrando ese maravilloso lugar.
ahi estaba a los 17 rascando de mal modo una guitarra de las mas baratas, que ya desafinaba de por si, pero nada era comparable a estar ahí, en esa estancia burda y a trasluz, ese hombre frente a mi, que llevaba encima las huellas de los años y de las revoluciones, trece años mayor que yo y que sin embargo fue el amor de mi vida...
la plegaria estaba hecha para el y para mí, para la revolucion posible, para la libertad, entonada en la voz de Mercedes Sosa...
mi querida Mercedes Sosa, no puedo evitar las lagrimas una sobre otra, como si con ello pudiera evitar que el tiempo y la muerte se la llevaran, la musa de mi epoca feliz...
es increible este luto a destiempo, estos acordes que arden como parafina sobre la piel, que han desatado nuevamente mis dedos , que me pregunta el porqué del olvido de tantos años, porque por otras cosas olvido lo esencial para mí.
no pude evitar sentirlo como una perdida autentica, como una amiga que sin haberme conocido me regaló toda la belleza, todo el universo en su voz, en el momento preciso...
como se agradece eso queridos amigos, como explicarse el mar de preguntas que tengo ahora, como buscar el camino hacia ese lugar que se me perdió hace años, a lo mejor mi lunita tucumana se fué alumbrando ese maravilloso lugar.
lunes, 2 de marzo de 2009
LA SABIDURIA DEL DOLOR ...
Cuando me vio con el corazón en la mano, sangrando a mares porque sabía que ese silencio precedia a la despedida cariñosamente me dijo al oído:
- Nunca olvides que siempre estamos solos. Es una ley natural. -
Y pude constatar que era un hombre sabio, despues de abrir los ojos supe que no se equivocaba. Estaba sola.
- Nunca olvides que siempre estamos solos. Es una ley natural. -
Y pude constatar que era un hombre sabio, despues de abrir los ojos supe que no se equivocaba. Estaba sola.
sábado, 15 de noviembre de 2008
Amor de un segundo ...
Ya decia Silvio Rodriguez, pero si vuelvo cansado, sucio de tiempo, sin para amor es que regreso del mundo, no del bosque, no del sol...
AMOR DE UN SEGUNDO
Apenas ella subió al vagon fue examinada minuciosamente por Alberto. El rojo clasico de sus labios fue el gancho perfecto. El azul de los jeans combinaba perfectamente con el cuerpo un tanto esmirriado. El rostro en óvalo perfecto tal vez un rastro de desesperación. Mira con in sistencia su reloj. Sólo bastó que ella sintiera el escrutinio de esos ojos para que levantara la mirada del tirano y de sus manecillas. Se encontraron de frente, a unos pasos tan solo, con un estremecimiento la piel, los ojos enganchados en los del otro. Todo sucedió en unos segundos.
A una velocidad inimaginable se aproximaron los dos cuerpos mezclandose, haciendose uno solo.
El accidente del tren descarrilado reportaba pocos sobrevivientes. El amasijo de cuerpos fue el testimonio de la muerte temprana de Alberto y de su amada desconocida, en una foto de la nota roja.
AMOR DE UN SEGUNDO
Apenas ella subió al vagon fue examinada minuciosamente por Alberto. El rojo clasico de sus labios fue el gancho perfecto. El azul de los jeans combinaba perfectamente con el cuerpo un tanto esmirriado. El rostro en óvalo perfecto tal vez un rastro de desesperación. Mira con in sistencia su reloj. Sólo bastó que ella sintiera el escrutinio de esos ojos para que levantara la mirada del tirano y de sus manecillas. Se encontraron de frente, a unos pasos tan solo, con un estremecimiento la piel, los ojos enganchados en los del otro. Todo sucedió en unos segundos.
A una velocidad inimaginable se aproximaron los dos cuerpos mezclandose, haciendose uno solo.
El accidente del tren descarrilado reportaba pocos sobrevivientes. El amasijo de cuerpos fue el testimonio de la muerte temprana de Alberto y de su amada desconocida, en una foto de la nota roja.
lunes, 11 de agosto de 2008
revancha...
Era muy feliz en ese entonces, encaramado en donde podia verse la luna y viviendo a bien de lo que pudiera hallarse en una ciudad grande y con tanta comida desperdiciada. Pero un día de descuido sus perseguidores lo alcanzaron y le dieron muerte.
Ahora cada mañana despierta en el cuerpo de un simio casi sin pelo, abotagado y con barriga prominente, que se calza las botas y el mono amarillo del trabajo, apresta la cuerda y es el terror de los perros callejeros del barrio , un cumplido trabajador del ayuntamiento que duerme en un cuarto sin ventanas, sin luna.
Ahora cada mañana despierta en el cuerpo de un simio casi sin pelo, abotagado y con barriga prominente, que se calza las botas y el mono amarillo del trabajo, apresta la cuerda y es el terror de los perros callejeros del barrio , un cumplido trabajador del ayuntamiento que duerme en un cuarto sin ventanas, sin luna.
jueves, 3 de julio de 2008
Crónica del deseo.
Hoy quiero pintarte de letras oscuras
llenarte de tinta carmina la piel
llenarme de tu brillo letal las pupilas
hasta que la luz me separe de tu abrazo sombrio.
Hasta que el placer como una fiera satisfecha
se agazape a dormir en mi corazon....
llenarte de tinta carmina la piel
llenarme de tu brillo letal las pupilas
hasta que la luz me separe de tu abrazo sombrio.
Hasta que el placer como una fiera satisfecha
se agazape a dormir en mi corazon....
miércoles, 2 de julio de 2008
desempolvando...
que dificiles han sido estos ultimos dias. Gracias mil Ulysses tu apoyo ha sido muy importante para mi. Y a mis queridos amigos las puertas estan abiertas, ya espero la sombra de sus pasos sobre el dintel.
LA AÑORANZA SEGUN FREUD
Es curioso observar sus movimientos durante el sueño, como si no durmiera, la sonrisa de niño confiado, apartándose de la realidad de ser un empleado más entre los miles que existen en la urbe de la soledad. Mas para su desgracia, el grito premonitorio de alguien que se ahoga se repite y Abel abre los ojos sobresaltado. Los escalofrios acompañan al llanto , en ese sueño como en los otros Andrea desapareció en un mar revuelto mientras el la mira mudo de terror en la orilla de la playa.
Despues de retirar las sábanas humedas del rostro recordó a aquel viejito de anteojos verdes, las ultimas preguntas, la náusea:
-Lo que tienes Abel es sensacion de dessarraigo y demasiado estrés.-
-¿Y las manos mojadas de agua salada?
-Solo transpiracion, A ver cuentame que te imaginas-
Se imaginaba ese olor salobre, antes tan agradable, ese de la época adolescente y la forma que tenia Andrea de hacerlo feliz. Todo ese tiempo la recordó, canija escuincla mcon cuerpo de azúcar que se regaba en cualquier lado pero el tiempo destruye los amores, dejando solo el recuerdo en los rincones de su casa solitaria pensaba Abel mientras ponía los pies en el suelo. Tenía que ir a resellar, formatear, a llenar miles de detestables hojas amarillas y a preparar ordenes de desahucio para los deudores. En fin tenia que ir a trabajar.
El timbre.
Hace ya meses que no sonaba el timbre, la correspondencia se recibía por debajo de la puerta.
Esta la recibió en las manos. La ciudad de su infancia en el remitente.La abrió con premura.
Resultó ser de pocas líneas, un comunicado de personas extraviadas. Preguntaba por el paradero de Andrea, quien una noche con el corazón como una cáscara vacía salio corriendo y no regreso dejando en casa a tres hijos y a un hombre que no amaba. Segun los chismes del pueblo aquella aburrida ama de casa debio haber huido con un amante ocasional, pero sin haberlo visto Abel supo que se había perdido en el mar dejándolo tan infinitamente solo como la caracola en el fondo abisal. Hubiera querido seguirla hasta esa corriente de muerte, aunque se los hubiera tragado a los dos.
El silbido de la cafetera con el agua a punto de hervir lo sacó de su ensimismamiento y en ese momento miro su reloj, floreciendole una fatigada sonrisa en el rostro, porque en unas horas más aquel docto viejecito le ayudaria a vencer sus terrores de amor.
LA AÑORANZA SEGUN FREUD
Es curioso observar sus movimientos durante el sueño, como si no durmiera, la sonrisa de niño confiado, apartándose de la realidad de ser un empleado más entre los miles que existen en la urbe de la soledad. Mas para su desgracia, el grito premonitorio de alguien que se ahoga se repite y Abel abre los ojos sobresaltado. Los escalofrios acompañan al llanto , en ese sueño como en los otros Andrea desapareció en un mar revuelto mientras el la mira mudo de terror en la orilla de la playa.
Despues de retirar las sábanas humedas del rostro recordó a aquel viejito de anteojos verdes, las ultimas preguntas, la náusea:
-Lo que tienes Abel es sensacion de dessarraigo y demasiado estrés.-
-¿Y las manos mojadas de agua salada?
-Solo transpiracion, A ver cuentame que te imaginas-
Se imaginaba ese olor salobre, antes tan agradable, ese de la época adolescente y la forma que tenia Andrea de hacerlo feliz. Todo ese tiempo la recordó, canija escuincla mcon cuerpo de azúcar que se regaba en cualquier lado pero el tiempo destruye los amores, dejando solo el recuerdo en los rincones de su casa solitaria pensaba Abel mientras ponía los pies en el suelo. Tenía que ir a resellar, formatear, a llenar miles de detestables hojas amarillas y a preparar ordenes de desahucio para los deudores. En fin tenia que ir a trabajar.
El timbre.
Hace ya meses que no sonaba el timbre, la correspondencia se recibía por debajo de la puerta.
Esta la recibió en las manos. La ciudad de su infancia en el remitente.La abrió con premura.
Resultó ser de pocas líneas, un comunicado de personas extraviadas. Preguntaba por el paradero de Andrea, quien una noche con el corazón como una cáscara vacía salio corriendo y no regreso dejando en casa a tres hijos y a un hombre que no amaba. Segun los chismes del pueblo aquella aburrida ama de casa debio haber huido con un amante ocasional, pero sin haberlo visto Abel supo que se había perdido en el mar dejándolo tan infinitamente solo como la caracola en el fondo abisal. Hubiera querido seguirla hasta esa corriente de muerte, aunque se los hubiera tragado a los dos.
El silbido de la cafetera con el agua a punto de hervir lo sacó de su ensimismamiento y en ese momento miro su reloj, floreciendole una fatigada sonrisa en el rostro, porque en unas horas más aquel docto viejecito le ayudaria a vencer sus terrores de amor.
domingo, 10 de febrero de 2008
las dos caras de la moneda...
Si me faltaran las piernas, andaría sobre los muñones, con tal de lograr llegar hasta donde la yerba crece en firme, con tal de llegar a ese lugar mágico en el que cuando los corazones se rompen en vez de morir se abren como semillas y les da por florecer.
No lo van a impedir / Amaury Pérez
No lo van a impedir la golondrinas,
ni ventanales rotos, ni lunas llenas,
ni todos los andamios, ni las hormigas,
ni flores, ni herejías, ni colmeneras.
No lo van a impedir los corre mundos,
ni los soldados, ni las primaveras,
ni aun negándolo el viento de muro en muro,
ni aun negándolo, al fin, donde se crea.
No lo van a impedir ni andén, ni esquina,
ni el temor de la virgen si obscurece,
ni el humo de las calles y llovizna,
ni el canto del verano que anochece.
No lo van ha impedir ni el falso amigo,
ni el que alimenta el cepo y la tortura,
ni el pequeño ladrón de mano fría,
ni el terrible don Juan de cara dura.
No lo van a impedir ni moralistas,
ni el indiscreto encanto del embrujo,
ni ausentes funcionarios, ni arribistas,
ni aspirantes al hacha del verdugo.
No lo van s impedir las bandoleras,
ni el letrado galán de poco vuelo,
ni inquisidores, ni aguafiestas,
ni eternos sembradores de veneno.
No lo van a impedir los enemigos,
ni atentos intimistas alabados,
ni burócratas tiernos, ni podridos,
ni herederos, ni apóstoles errados.
No lo van a impedir del valle al cielo,
ni reyes del honor, ni periodistas,
ni antiguos comediantes, ni embusteros,
ni estudiantes de leyes, ni alquimistas.
No lo van a impedir los generales,
ni adorables doncellas pervertidas,
ni apelables procesos judiciales,
ni perros, ni cometas, ni suicidas.
No lo van a impedir ni prohibidos,
ni novios convencidos y hechiceros,
no lo van a impedir las soledades
a pesar del otoño creceremos.
(1979)
Saludos a mis amigos, en especial a Agata, Ulysses, !75mara y D.I.E.G.O, agradezco con el corazon florecido cada una de sus letras.
No lo van a impedir / Amaury Pérez
No lo van a impedir la golondrinas,
ni ventanales rotos, ni lunas llenas,
ni todos los andamios, ni las hormigas,
ni flores, ni herejías, ni colmeneras.
No lo van a impedir los corre mundos,
ni los soldados, ni las primaveras,
ni aun negándolo el viento de muro en muro,
ni aun negándolo, al fin, donde se crea.
No lo van a impedir ni andén, ni esquina,
ni el temor de la virgen si obscurece,
ni el humo de las calles y llovizna,
ni el canto del verano que anochece.
No lo van ha impedir ni el falso amigo,
ni el que alimenta el cepo y la tortura,
ni el pequeño ladrón de mano fría,
ni el terrible don Juan de cara dura.
No lo van a impedir ni moralistas,
ni el indiscreto encanto del embrujo,
ni ausentes funcionarios, ni arribistas,
ni aspirantes al hacha del verdugo.
No lo van s impedir las bandoleras,
ni el letrado galán de poco vuelo,
ni inquisidores, ni aguafiestas,
ni eternos sembradores de veneno.
No lo van a impedir los enemigos,
ni atentos intimistas alabados,
ni burócratas tiernos, ni podridos,
ni herederos, ni apóstoles errados.
No lo van a impedir del valle al cielo,
ni reyes del honor, ni periodistas,
ni antiguos comediantes, ni embusteros,
ni estudiantes de leyes, ni alquimistas.
No lo van a impedir los generales,
ni adorables doncellas pervertidas,
ni apelables procesos judiciales,
ni perros, ni cometas, ni suicidas.
No lo van a impedir ni prohibidos,
ni novios convencidos y hechiceros,
no lo van a impedir las soledades
a pesar del otoño creceremos.
(1979)
Saludos a mis amigos, en especial a Agata, Ulysses, !75mara y D.I.E.G.O, agradezco con el corazon florecido cada una de sus letras.
viernes, 11 de enero de 2008
Dame alguna verdad...
LA PRESENCIA.
El frío se filtraba en la sala llena de sillas que ya sin ocupantes constataban que todo se había terminado. Los ojos rojos se habían ido dentro de las cuencas de los dolientes.
Carmen doblaba y guardaba el mantel donde se depositaron las flores, recogía los pies de vela haciendo todo el ruido posible, combatiendo esa soledad pesarosa. El silencio retrocedía asustado ante el uso enérgico de la escoba y trapeador , limpiando lo que quedó de la tierra traída por los zapatos de los asistentes. De ese lugar que sería la nueva casa de Eugenio.
Al final de la jornada ya el ruido de los grillos conjuraba el silencio que tanto temía Carmen.
La casa estaba reluciente. Los platos limpios. Los pisos brillantes. El aroma de las ceras se había ido.
Sentada en la sala Carmen se recordó siendo soltera. La casa estaba como en ese tiempo, en perfecto orden, sin nadie que dejara destapado el frasco de mermelada, nido perfecto para las hormigas en verano.
Empezó a sentir un cosquilleo en la nuca. Tal vez sería el viento se dijo.
Nadie que llegara con sus zapatos llenos de barro tras la jornada en la fábrica, tarde y dando traspiés por el cansancio prematuro.
Las baldosas del piso lucen tan estériles, tan abandonadas.
Carmen empieza a sentir que le falta el aire. Los ojos están secos como llanuras desérticas, ardientes.
Acabará llorando otra vez, con los dientes apretados.
Nadie había dejado por descuido a medio cerrar el refrigerador.
Nadie reclamará enojado por los guisos desgrasados.
Nadie derramará el café sobre la mesa y mirara hacia otro lado haciéndose el desentendido, para evitar una pelea fastidiosa.
La disnea la tenía agarrada del corazón como un perro bravo.
Nadie.
Apenas alcanza a llegar a la habitación echando bufidos. Abrió con el rostro enrojecido el ropero.
Y ahí estaba el abrigo del último día de Eugenio. Huele a grasa de motor y las mangas están renegridas a pesar de las súplicas y regaños de Carmen. Con ella se cubrió los hombros menudos
sintiendo el peso como un abrazo reconfortante.
Las horas miraron a Carmen dormir acompañada por sus recuerdos, mientras Eugenio la abrazaba también en sus sueños.
Desde ese entonces solo salía de ellos para formar parte del viento que metía el polvo a la casa, para no irse del todo.
El frío se filtraba en la sala llena de sillas que ya sin ocupantes constataban que todo se había terminado. Los ojos rojos se habían ido dentro de las cuencas de los dolientes.
Carmen doblaba y guardaba el mantel donde se depositaron las flores, recogía los pies de vela haciendo todo el ruido posible, combatiendo esa soledad pesarosa. El silencio retrocedía asustado ante el uso enérgico de la escoba y trapeador , limpiando lo que quedó de la tierra traída por los zapatos de los asistentes. De ese lugar que sería la nueva casa de Eugenio.
Al final de la jornada ya el ruido de los grillos conjuraba el silencio que tanto temía Carmen.
La casa estaba reluciente. Los platos limpios. Los pisos brillantes. El aroma de las ceras se había ido.
Sentada en la sala Carmen se recordó siendo soltera. La casa estaba como en ese tiempo, en perfecto orden, sin nadie que dejara destapado el frasco de mermelada, nido perfecto para las hormigas en verano.
Empezó a sentir un cosquilleo en la nuca. Tal vez sería el viento se dijo.
Nadie que llegara con sus zapatos llenos de barro tras la jornada en la fábrica, tarde y dando traspiés por el cansancio prematuro.
Las baldosas del piso lucen tan estériles, tan abandonadas.
Carmen empieza a sentir que le falta el aire. Los ojos están secos como llanuras desérticas, ardientes.
Acabará llorando otra vez, con los dientes apretados.
Nadie había dejado por descuido a medio cerrar el refrigerador.
Nadie reclamará enojado por los guisos desgrasados.
Nadie derramará el café sobre la mesa y mirara hacia otro lado haciéndose el desentendido, para evitar una pelea fastidiosa.
La disnea la tenía agarrada del corazón como un perro bravo.
Nadie.
Apenas alcanza a llegar a la habitación echando bufidos. Abrió con el rostro enrojecido el ropero.
Y ahí estaba el abrigo del último día de Eugenio. Huele a grasa de motor y las mangas están renegridas a pesar de las súplicas y regaños de Carmen. Con ella se cubrió los hombros menudos
sintiendo el peso como un abrazo reconfortante.
Las horas miraron a Carmen dormir acompañada por sus recuerdos, mientras Eugenio la abrazaba también en sus sueños.
Desde ese entonces solo salía de ellos para formar parte del viento que metía el polvo a la casa, para no irse del todo.
miércoles, 2 de enero de 2008
deseo de año nuevo...
Hay gente a mi alrededor, abrazándose, permitiendose tocar a los otros, al menos por hoy somos pura alegría.
Ver gente feliz me gusta, sea por los motivos que fueren o lo que haya en sus corazones. El mio está atrapado en la incertidumbre.
Sólo pienso que la vida es frágil y preciosa.
Y mientras acabo de un sorbo el contenido de mi copa miro todas las sonrisas alrededor, algo parecido a la esperanza... deseo con todas mis fuerzas que si existan los milagros.
Para los que se aferran a la vida teniéndolo todo en contra.
Para que los que tienen tantos caminos por andar puedan escapársele a la muerte que parece haberles cerrado el paso.
Para ellos es mi deseo , que el año este lleno de milagros, que se queden con nosotros para hacernos viejos juntos.
EMBRIAGAOS
"Siempre hay que estar ebrio. Eso es todo: tal es la única cuestión.
Para no sentir el horrible fardo del Tiempo, que os quebranta los
hombros y os doblega hacia el polvo, es menester que os embriaguéis
sin tregua.
¿De qué? De vino, de poesía o de virtud, a vuestro antojo.
Pero embriagaos.
Y sí alguna vez , en las gradas de un palacio, sobre la verde hierba
de un barranco, en la sombría soledad de vuestro aposento,
os despertáis, con vuestra embriaguez ya desvanecida o disminuida,
preguntad al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj a todo lo
que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta,
a todo lo que habla, preguntad qué hora es; y el viento, la ola,
la estrella, el pájaro, el reloj, os responderán: “!Es hora de embriagarse!
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, embriagaos; ¡sin cesar
embriagaos! De vino, de poesía o de virtud, a vuestro antojo.”
Charles Baudelaire
Ver gente feliz me gusta, sea por los motivos que fueren o lo que haya en sus corazones. El mio está atrapado en la incertidumbre.
Sólo pienso que la vida es frágil y preciosa.
Y mientras acabo de un sorbo el contenido de mi copa miro todas las sonrisas alrededor, algo parecido a la esperanza... deseo con todas mis fuerzas que si existan los milagros.
Para los que se aferran a la vida teniéndolo todo en contra.
Para que los que tienen tantos caminos por andar puedan escapársele a la muerte que parece haberles cerrado el paso.
Para ellos es mi deseo , que el año este lleno de milagros, que se queden con nosotros para hacernos viejos juntos.
EMBRIAGAOS
"Siempre hay que estar ebrio. Eso es todo: tal es la única cuestión.
Para no sentir el horrible fardo del Tiempo, que os quebranta los
hombros y os doblega hacia el polvo, es menester que os embriaguéis
sin tregua.
¿De qué? De vino, de poesía o de virtud, a vuestro antojo.
Pero embriagaos.
Y sí alguna vez , en las gradas de un palacio, sobre la verde hierba
de un barranco, en la sombría soledad de vuestro aposento,
os despertáis, con vuestra embriaguez ya desvanecida o disminuida,
preguntad al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj a todo lo
que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta,
a todo lo que habla, preguntad qué hora es; y el viento, la ola,
la estrella, el pájaro, el reloj, os responderán: “!Es hora de embriagarse!
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, embriagaos; ¡sin cesar
embriagaos! De vino, de poesía o de virtud, a vuestro antojo.”
Charles Baudelaire
jueves, 27 de diciembre de 2007
LA DUDA.
Trataré de dar una intención libre de cursilería a lo que viene, mas bien producto de la curiosidad mas acendrada....
Hace tiempo que no veía a este amigo. Quiso la buena suerte que nos encontráramos y además como regalo extra concidimos en el tiempo libre para conversar.
Me habló de su reciente divorcio y de los días subsecuentes - días de mierda, a decir de él - que había soportado estoicamente, pero ufano alcanzó a decirme mientras un temblor imperceptible en la mano que sostenía el vasito desechable de café, que ella no podría olvidarlo jamás. El silencio cómplice dió pie a que respondiera lo que no me atreví a preguntar.
- No va a olvidarme porque yo le hice el amor. Una mujer nunca olvida a quien le hace el amor -
Tengo que darle la razón, uno nunca olvida algo así.
La pregunta que me ha tenido dando vueltas en la cama.
Quisiera saber...
Tal vez debería haberlo preguntado a mi amigo, pero preferí respetar su dolor.
Como es que se vuelve inolvidable una mujer?
Hace tiempo que no veía a este amigo. Quiso la buena suerte que nos encontráramos y además como regalo extra concidimos en el tiempo libre para conversar.
Me habló de su reciente divorcio y de los días subsecuentes - días de mierda, a decir de él - que había soportado estoicamente, pero ufano alcanzó a decirme mientras un temblor imperceptible en la mano que sostenía el vasito desechable de café, que ella no podría olvidarlo jamás. El silencio cómplice dió pie a que respondiera lo que no me atreví a preguntar.
- No va a olvidarme porque yo le hice el amor. Una mujer nunca olvida a quien le hace el amor -
Tengo que darle la razón, uno nunca olvida algo así.
La pregunta que me ha tenido dando vueltas en la cama.
Quisiera saber...
Tal vez debería haberlo preguntado a mi amigo, pero preferí respetar su dolor.
Como es que se vuelve inolvidable una mujer?
Feliz 2008
lunes, 24 de diciembre de 2007
pUNk !!!

Navegando encontré este dato, cosa curiosa en estas fechas donde abundan los villancicos y las canciones religiosas.Siendo uno de los pilares del rock contemporáneo y personalmente de mis favoritos quise compartirlo con ustedes.
Les deseo que tengan una linda fiesta y muchos abrazos.
(Sustraído de pagina de Prodigy msn Mexico.)
¡El punk sigue vivo!
Se celebra el treinta aniversario del surgimiento del punk, un movimiento musical que se implantó entre los jóvenes de la década de los 70 y 80 como método de reivindicación ante la situación de crisis que estaba viviendo la sociedad occidental. Un estilo musical se ha mantenido con fuerza hasta la actualidad.
Este año se celebra el treinta aniversario de punk como estilo musical, pero el surgimiento del punk tiene su origen a partir de las ideas que se desarrollaron en la década de los 60 con bandas como The Monks o Iggy Pop and The Stooges, aunque su punto álgido fue en la década de los 70 con grupos como Los Ramones.
A partir de ese momento comenzaron a surgir bandas de la importancia de Sex Pistols y The Clash, principales referentes británicos de este género. También hay que destacar grupos como Bad Religion o NOFX en décadas posteriores que muestran el cambio. El origen del término punk proviene de la publicación de una revista fundada en 1976 en Nueva York por John Holmstrom, Ged Dunn y Legs McNeil donde se hablaba de grupos de los 70 que daban origen a un nuevo estilo musical y social.
Se celebra el treinta aniversario del surgimiento del punk, un movimiento musical que se implantó entre los jóvenes de la década de los 70 y 80 como método de reivindicación ante la situación de crisis que estaba viviendo la sociedad occidental. Un estilo musical se ha mantenido con fuerza hasta la actualidad.
Este año se celebra el treinta aniversario de punk como estilo musical, pero el surgimiento del punk tiene su origen a partir de las ideas que se desarrollaron en la década de los 60 con bandas como The Monks o Iggy Pop and The Stooges, aunque su punto álgido fue en la década de los 70 con grupos como Los Ramones.
A partir de ese momento comenzaron a surgir bandas de la importancia de Sex Pistols y The Clash, principales referentes británicos de este género. También hay que destacar grupos como Bad Religion o NOFX en décadas posteriores que muestran el cambio. El origen del término punk proviene de la publicación de una revista fundada en 1976 en Nueva York por John Holmstrom, Ged Dunn y Legs McNeil donde se hablaba de grupos de los 70 que daban origen a un nuevo estilo musical y social.
viernes, 21 de diciembre de 2007
EL HAMBRE...
A LA CARTA.
El radio de pilas era el único artefacto que medía el tiempo de Lucrecia.
Desde que la despidieron del Real Cinema había sido necesario vender sus pertenencias, una por una, pero el radio valía tan poco que ni siquiera alcanzaba para un kilo de huevo con lo que daban por él. Por eso lo conservaba.
Tendida sobre el mugriento colchón Lucrecia repasaba sus arrugas con las puntas de los dedos. Eran más profundas alrededor de la boca, donde se quedaron los gestos amorosos, los gritos de coraje, los besos, ahora inútiles. Nadie habia ido a visitarla desde hace mas de dos años.
El Himno Nacional iniciando la programación habitual marcó la hora de angustia diaria. La boca se le llenó de un sabor amargo. La seis, en ese momento debería estarse alistando para ir a trabajar como lo hizo durante años, pero ahora ahí estaba, mirándose las puntas de los pies, insomne y hambrienta.
La voz modulada en FM le hizo un guiño auditivo. Las palabras adquirieron consistencia. Eran sabrosas, casi podían masticarse.
- Bienvenidas amigas a la hora del buen sazón. El día de hoy prepararemos un rico caldo tlalpeño. Hay que tener a mano todos los ingredientes. Un pollo mediano, cebolla, un manojito de perejil y dos chipotles en rajas-
De pronto Lucrecia se levantó de un salto. De la alacena antes a medio llenar de trastos viejos y cabos de velas, única opcion luminosa para sus noches se asomaba una ramita de perejil. Con verdor alegre la llamaba.
Se acercó temerosa hacia la puerta de la alacena. A estas alturas su mente le jugaba malas pasadas y con recelo abrió la alacena de par en par. No dió credito a lo que veía. Ahí frente a su estomago menesteroso estaba todo lo necesario para preparar el caldo.
- Primero se parte el pollo en raciones y se deja que suelte el hervor-
Lucrecia se dió prisa en tomar una cacerola polvosa, no fuera a ser un sueño. Había que apresurarse para que le diera tiempo de desayunar antes de despertar.
La llave escupía el agua de arrabal, pero a Lucrecia le preocupaba un detalle más importante, donde conseguiría la flama para cocer el pollo. Santiguándose tomó la veladora del San Judas y la puso bajo la olla.
En poco tiempo el agua hervía a borbotones.
- Ahora agregue los demas ingredientes poco a poco -
Dos pedazos de vela flotaban en la cacerola de agua sucia, pero a Lucrecia le parecía que el olor era delicioso. El caldo de pollo cura la anemia, se decía Lucrecia, pronto estaría fuerte y podré salir a trabajar.
- Ahora amigas nos falta sólo un detalle. Agregue sal. La necesaria-
Lucrecia encontró el bote cafe con negro bajo el fregadero.Lo tomó con una mirada de rencor. Recordó su efectividad. No hubo más ruidos molestos durante las noches despues de haberlo usado.
Dejó caer el contenido del bote en el consomé imaginario, además de una lágrima de miedo. Pero antes de que el instinto de supervivencia atajara su decisión bebió el contenido hasta ver el fondo del recipiente, con el líquido verdoso escurriendo por las comisuras.
Al terminar estaba satisfecha.
Las pilas del radio se terminaron al mediodía. Lucrecia estaba de vuelta sobre el colchón, con la mirada en calma, perdida en las estrellas que formaban las arañas en el techo. No tiene apetito ni pena alguna.
DICIEMBRE 2007
lunes, 3 de diciembre de 2007
El origen de "Ojalá"

Cuenta Silvio Rodríguez acerca de una de sus canciones mas difundidas "Ojalá":
«Ojalá yo la compuse a una mujer que fue, podríamos decir, mi primer amor. Fue un amor que tuve cuando estuve en el ejército, haciendo mi servicio militar. La conocí cuando tenía 18 años, fue mi primer amor importante en el sentido de que fue el primer amor que me enseñó cosas. Era una muchacha mucho más evolucionada que yo, mucho más inteligente, más culta. Me enseñó, por ejemplo, a César Vallejo. Después nos tuvimos que separar, estaba estudiando medicina y en fin, no le cuadró. No sé por qué estudió medicina, cosa loca de ella, en realidad siempre fue de letras. Después estudió letras, se fue a su pueblo Camagüey, a estudiar eso y yo me quedé solo aquí en la La Habana, totalmente desolado.Pasaron los años y el recuerdo de aquel amor tan bonito, tan productivo, tan útil (ojo,no confundir con utilitario), enriquecedor, de aporte a uno... pues, estaba obsesionado con esa idea. Y porque fue un amor frustrado, tronchado por las circunstancias, por la vida, no fue una cosa que se agotara, pues se me quedó un poco como un fantasma y por eso compuse esta canción en un momento quizás de delirio, de arrebato, de sentimiento unpoco desmesurado: ojalá esto, ojalá lo otro...»
Circulaban muchas versiones acerca de esta canción desde la dedicatoria a Fidel hasta una crítica mordaz dirigida a los Estados Unidos.
Y la explicación fue la mas simple, la mas evidente. El origen fue ese amor que construye, que nutre, que crea, que se introduce no nada más en tu corazon sino en tu mente... Con toda razón miles de personas vibramos al escuchar Ojala en particular y a Silvio en universal.
martes, 27 de noviembre de 2007
Jugando...

Hilos Mágicos/ Colombia
31 minutos / Chile
La trouppe / México
La cordura se ha escapado
tras su loco zapateo
tras sus huellas de aserrín.
Que divertido es bailar
sin hacer caso de las horas.
Es tiempo de olvidarse de penas y apuros
de espaldas encorvadas y manos frias,
de los saldos pendientes y futuros.
La época feliz
La época feliz
no se ha ido del todo.
Sientate a mi lado, ven pronto
que la magia nos dura un instante
Quedate aqui, conmigo
a vivir la sorpresa de esta tarde.
miércoles, 21 de noviembre de 2007
la mentira...
Batalla en el desierto.
En un desierto de arenas rojas se encontraron frente a frente un ángel y un demonio.
El angel llevaba por todo atuendo su cabellera vaporosa y plateada a la luz de una doble luna. Los ojos acerinos miraban sin temor al extraño ser, mitad dragon, mitad humano. La sonrisamaligna del hombre dragón inició la batalla.
El primero en asestar un golpe fué el ángel,dejando al demonio de cara contra el arenoso suelo. Despectivamente lo sujetaba bajo el brazo férreo. Le parecía un bicho débil y detestable.
- Existe la conseja de terminar contigo, dueño de los males, del escarnio y del dolor perpetuo. Haz de terminar siendo nada, dejaras en paz a mi memoria y a mi corazon.-
Entonces la mano libre se hundió sin compasion en el pecho del demonio, se apreto contra algo caliente y palpitante y sin dudar lo atrajo hacia sí.
El demonio se acurrucó frente a los pies del angel. Evidentemente agonizaba.
El angel dió por acabado a su contrincante, que no se movia mientras observaba el marchito corazon a la luz lunar.
Pero cometió un error fatal. Dió la espalda para observar mejor lo que de pronto se enpezo a desmenuzar entre sus manos, como si de cenizas estuviera hecho. Estaba tan seguro de haber ganado que no se percato cuando el demonio se puso de pie detras de él y levanto la pesada garra contra su nuca.
Todavía pudo escuchar las palabras fétidas a carroña que le susurró el hombre dragón antes de asestar el mortal golpe.
- Estupido principe de luz, los demonios no tenemos corazón-
lunes, 12 de noviembre de 2007
violeta...
Dicen que las violetas son flores de nostalgia, que florean cuando la soledad les sopla encima, crecen mas fuertes y regalan esas pequeñas notas de color con pétalos.
Las mías han comenzado a florear... mis amados fantasmas siguen soplandome en las orejas, divirtiendose ante mi desconcierto.
Quieren saber que florecerá entre ellas.
Volver a los 17
Despues de vivir un siglo
Es como descifrar signos
Sin ser sabio competente
Volver a ser de repente
Tan fragil como un segundo
Volver a sentir profundo
Como un niño frente a dios
Eso es lo que siento yo
En este instante fecundo.
Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra
ay si ..., si ..., si ...
Mi paso retrocedido
Cuando el de ustedes avanza
El arco de las alianzas
Ha penetrado en mi nido
Con todo su colorido
Se ha paseado por mis venas
Y hasta la dura cadena
Con que nos ata el destino
Es como un diamante fino
Que alumbra mi alma serena.
Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra
ay si ..., si ..., si ...
Lo que puede el sentimiento
No lo ha podido el saber
Ni el mas claro proceder
Ni el mas ancho pensamiento
Todo lo cambia el momento
Cual mago condescendiente
Nos aleja dulcemente
De rencores y violencias
Solo el amor con su ciencia
Nos vuelve tan inocentes.
Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra
ay si ..., si ..., si ...
El amor es torbellino
De pureza original
Hasta el feroz animal
Susurra su dulce trino
Detiene a los peregrinos
Libera a los prisioneros
El amor con sus esmeros
Al viejo lo vuelve niño
Y al malo solo el cariño
Lo vuelve puro y sincero.
Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra
ay si ..., si ..., si ...
Las mías han comenzado a florear... mis amados fantasmas siguen soplandome en las orejas, divirtiendose ante mi desconcierto.
Quieren saber que florecerá entre ellas.
Volver a los 17
Despues de vivir un siglo
Es como descifrar signos
Sin ser sabio competente
Volver a ser de repente
Tan fragil como un segundo
Volver a sentir profundo
Como un niño frente a dios
Eso es lo que siento yo
En este instante fecundo.
Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra
ay si ..., si ..., si ...
Mi paso retrocedido
Cuando el de ustedes avanza
El arco de las alianzas
Ha penetrado en mi nido
Con todo su colorido
Se ha paseado por mis venas
Y hasta la dura cadena
Con que nos ata el destino
Es como un diamante fino
Que alumbra mi alma serena.
Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra
ay si ..., si ..., si ...
Lo que puede el sentimiento
No lo ha podido el saber
Ni el mas claro proceder
Ni el mas ancho pensamiento
Todo lo cambia el momento
Cual mago condescendiente
Nos aleja dulcemente
De rencores y violencias
Solo el amor con su ciencia
Nos vuelve tan inocentes.
Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra
ay si ..., si ..., si ...
El amor es torbellino
De pureza original
Hasta el feroz animal
Susurra su dulce trino
Detiene a los peregrinos
Libera a los prisioneros
El amor con sus esmeros
Al viejo lo vuelve niño
Y al malo solo el cariño
Lo vuelve puro y sincero.
Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra
ay si ..., si ..., si ...
Violeta Parra
viernes, 9 de noviembre de 2007
HAY MIL Y UN FORMAS DE AMOR...
Naturaleza muerta
Javier está en el pasillo aséptico del hospital, alumbrado por la luz fluorescente. La adrenalina se adueña de su cuerpo mientras se prepara para huir. Corre sin esperar verlos aparecer, ya los ladridos anuncian la jauría. Al llegar al área de ambulancias una puerta de vidrio le detiene el paso. Pese a usar toda su fuerza empujándola no cede. Sus manos se reblandecen, los huesos son mantequilla. En su desesperación patea la puerta como un loco hasta que sus fragmentos se estrellan contra sus piernas. Un dolor agudo le impide correr, tiene que esconderse y logra llegar a los botes de basura. Un fragmento de vidrio brilla rojizo a la luz de la luna. La sangre brota de la entrepierna. Es el señuelo. Sus manos dibujan huellas rojas sobre su piel amarillenta. Al ver a la silueta feroz que se acerca gruñendo gime desesperado. No hay escapatoria. El depredador no parece tener piedad, ya ha olisqueado la sangre. Su aliento fétido golpea el rostro de Javier, e instintivamente lleva sus manos hacia abajo. Sabe lo que buscan.
La puerta abriéndose arranca a Javier del mal sueño, librándolo de los colmillos que habían decidido condenarlo a morir desangrado y solo.
- Doc, llegó chamba-
El policía sonríe cómplice al ver a Javier retirar la mano sudorosa de entre las piernas.
- Orale Doc, no se la jale tan fuerte, se va a lastimar-
Molesto por el exceso de confianza Javier le cierra la puerta antes de que pueda entrar. No puede evitar llorar de rabia, silenciosamente, hasta que los silbidos se alejan.
Cansado busca en el archivero los formatos de reporte de necropsia. De su maletín extrae la pluma mientras cuenta los días que faltan para que llegue el fin de semana. Apenas puede esperar volver a sentirse vivo y acompañado de verdad. A sus ya varias décadas de vida se le antojaba una perdida de tiempo el esperar por las cosas que lo hacían feliz. Lastima que no pudiera ser sábado por la noche toda su vida.
Las lámparas fluorescentes lo reciben con un abrazo fúnebre. El pasillo de sus pesadillas ahora esta ocupado por algunos trabajadores noctámbulos, pálidos y ojerosos bajo la luz artificial. Saluda a algunos tratando de disimular el temblor de sus manos. Al fin aparece frente a el la puerta de la sala de autopsia 2. Podría haber seguido adelante y salir para no volver, pero estaba convencido de que la muerte le había tocado las manos negándoles el don de curar. Su función era de observador, testificando en lo que se convierte un ser humano después de muerto.
A juzgar por el esmalte de uñas anaranjadas de la mano que sobresalía de la sabana blanca era una mujer. El policía aparentemente mas a gusto en su papel de informador inicia la lectura del expediente:
-Femenina de entre dieciocho y veinte años, aproximadamente. En calidad de desconocida. Cabello corto, de 52 kilos más o menos, talla de 1.62 cms. Presenta hematoma a nivel del área hepática y múltiples contusiones, aunque la causa del deceso parece ser por ahorcamiento. Como seña particular tiene un tatuaje en la nalga derecha, una rosa. La encontraron en las inmediaciones del mercado de La Merced, a eso de las dos de la mañana. –
La descripción le hace pensar en Corina. Hace tiempo que conocía los rincones violentos de la mente de los asesinos, amparados al anonimato de una ciudad grande y a la oscuridad, a la ocasión que da el descuido de los otros. La noche podía darte cosas terribles, apenas bajas la guardia. A veces salía de noche, tras revolverse como loco en su cama de soltero empedernido. Buscaba cigarros, adelantándose a cualquier ruido extraño con un escalofrío digno de quien es perseguido por una muerte prematura. Y en recompensa a su valor, la noche le dio una compañía muy especial. La llama para encender el cigarro, solícito ante la dama con un vestido demasiado ligero para esa noche tan fría. Y en el sucio cuarto del hotel recibió el regalo que le dio rienda suelta a la vida, tras años de ocultarse en su fachada de hombre común. A través de esos tacones altos y la malla de red se adentró en sus deseos abiertos como una puerta. Miro la mano cérea y creyó que sería imposible volver a buscar el amor carnal el sábado por la noche sin ella, No se atrevería a abrir los ojos, a respirar y volver a un cuerpo muerto en su ausencia. No podía ser ella. La noche no repite dos veces los milagros. Y se sentía demasiado viejo para arriesgarse al escarnio.
El policía en un ademán nervioso posó la mano sobre el bulto que dibujaba el seno derecho de la muerta, en aparente descuido.
- Si quiere yo le ayudo Doc, aguanto vara, me cae que a mi ver a los muertos no me da cosa. De a primera vista se nota medio flaca. Mi madrecita que Dios tenga en su Santa Gloria decía que todos nacíamos ya para algo, y pues creo que es verdad. Mire nomás tan chavita. Pinches viejas, con estas ya van tres putas en un mes y ni así aprenden.
- A ver si ya te largas a fastidiar a alguien más con tus comentarios pendejos. Déjame trabajar-
Javier no voltea a ver el gesto obsceno que el policía le deja antes de cerrar la puerta. Solo puede pensar en la soledad anticipada. Los zapatos de fiesta están guardados en el ropero, listos para brillar. La misma Corina opina que es tiempo de cambiar el viejo guardarropa.
En un movimiento brusco pudo resumir las ultimas semanas, poseedoras de los recuerdos mas agradables de su vida. Las pieles marcadas por los excesos de la pasión. Las lagrimas de placer caídas sobre la espalda de sus amantes. El retorno por la mañana a la casa de Corina, a tomar su corbata y las llaves de su coche y su ademán de hermana cariñosa, despidiéndolo y dejándolo ir hacia la otra cara de la moneda. Descubrió el cuerpo.
Tuvo que acercarse al rostro frío, que rezumaba el líquido iridiscente de los abandonados al morir, para verificar que la línea de las cejas estaba pintada con crayón negro. Ella siempre usaba colores alegres y llamativos. Podría haber sido su hermana, tanto era el parecido. Las facciones de Javier dejaron de ser las de un huérfano de cuarenta años. No era ella.
Desapareció el miedo, no así el dolor. Acarició ese cuerpo solitario, le inventó un nombre mientras le acomodaba el pelo y durante la disección, dejo caer un buen rato sus lagrimas de contrito, por seccionar ese cuerpo bello como el deseo, que por traspiés de la genética nunca llegaría a tener.
Javier está en el pasillo aséptico del hospital, alumbrado por la luz fluorescente. La adrenalina se adueña de su cuerpo mientras se prepara para huir. Corre sin esperar verlos aparecer, ya los ladridos anuncian la jauría. Al llegar al área de ambulancias una puerta de vidrio le detiene el paso. Pese a usar toda su fuerza empujándola no cede. Sus manos se reblandecen, los huesos son mantequilla. En su desesperación patea la puerta como un loco hasta que sus fragmentos se estrellan contra sus piernas. Un dolor agudo le impide correr, tiene que esconderse y logra llegar a los botes de basura. Un fragmento de vidrio brilla rojizo a la luz de la luna. La sangre brota de la entrepierna. Es el señuelo. Sus manos dibujan huellas rojas sobre su piel amarillenta. Al ver a la silueta feroz que se acerca gruñendo gime desesperado. No hay escapatoria. El depredador no parece tener piedad, ya ha olisqueado la sangre. Su aliento fétido golpea el rostro de Javier, e instintivamente lleva sus manos hacia abajo. Sabe lo que buscan.
La puerta abriéndose arranca a Javier del mal sueño, librándolo de los colmillos que habían decidido condenarlo a morir desangrado y solo.
- Doc, llegó chamba-
El policía sonríe cómplice al ver a Javier retirar la mano sudorosa de entre las piernas.
- Orale Doc, no se la jale tan fuerte, se va a lastimar-
Molesto por el exceso de confianza Javier le cierra la puerta antes de que pueda entrar. No puede evitar llorar de rabia, silenciosamente, hasta que los silbidos se alejan.
Cansado busca en el archivero los formatos de reporte de necropsia. De su maletín extrae la pluma mientras cuenta los días que faltan para que llegue el fin de semana. Apenas puede esperar volver a sentirse vivo y acompañado de verdad. A sus ya varias décadas de vida se le antojaba una perdida de tiempo el esperar por las cosas que lo hacían feliz. Lastima que no pudiera ser sábado por la noche toda su vida.
Las lámparas fluorescentes lo reciben con un abrazo fúnebre. El pasillo de sus pesadillas ahora esta ocupado por algunos trabajadores noctámbulos, pálidos y ojerosos bajo la luz artificial. Saluda a algunos tratando de disimular el temblor de sus manos. Al fin aparece frente a el la puerta de la sala de autopsia 2. Podría haber seguido adelante y salir para no volver, pero estaba convencido de que la muerte le había tocado las manos negándoles el don de curar. Su función era de observador, testificando en lo que se convierte un ser humano después de muerto.
A juzgar por el esmalte de uñas anaranjadas de la mano que sobresalía de la sabana blanca era una mujer. El policía aparentemente mas a gusto en su papel de informador inicia la lectura del expediente:
-Femenina de entre dieciocho y veinte años, aproximadamente. En calidad de desconocida. Cabello corto, de 52 kilos más o menos, talla de 1.62 cms. Presenta hematoma a nivel del área hepática y múltiples contusiones, aunque la causa del deceso parece ser por ahorcamiento. Como seña particular tiene un tatuaje en la nalga derecha, una rosa. La encontraron en las inmediaciones del mercado de La Merced, a eso de las dos de la mañana. –
La descripción le hace pensar en Corina. Hace tiempo que conocía los rincones violentos de la mente de los asesinos, amparados al anonimato de una ciudad grande y a la oscuridad, a la ocasión que da el descuido de los otros. La noche podía darte cosas terribles, apenas bajas la guardia. A veces salía de noche, tras revolverse como loco en su cama de soltero empedernido. Buscaba cigarros, adelantándose a cualquier ruido extraño con un escalofrío digno de quien es perseguido por una muerte prematura. Y en recompensa a su valor, la noche le dio una compañía muy especial. La llama para encender el cigarro, solícito ante la dama con un vestido demasiado ligero para esa noche tan fría. Y en el sucio cuarto del hotel recibió el regalo que le dio rienda suelta a la vida, tras años de ocultarse en su fachada de hombre común. A través de esos tacones altos y la malla de red se adentró en sus deseos abiertos como una puerta. Miro la mano cérea y creyó que sería imposible volver a buscar el amor carnal el sábado por la noche sin ella, No se atrevería a abrir los ojos, a respirar y volver a un cuerpo muerto en su ausencia. No podía ser ella. La noche no repite dos veces los milagros. Y se sentía demasiado viejo para arriesgarse al escarnio.
El policía en un ademán nervioso posó la mano sobre el bulto que dibujaba el seno derecho de la muerta, en aparente descuido.
- Si quiere yo le ayudo Doc, aguanto vara, me cae que a mi ver a los muertos no me da cosa. De a primera vista se nota medio flaca. Mi madrecita que Dios tenga en su Santa Gloria decía que todos nacíamos ya para algo, y pues creo que es verdad. Mire nomás tan chavita. Pinches viejas, con estas ya van tres putas en un mes y ni así aprenden.
- A ver si ya te largas a fastidiar a alguien más con tus comentarios pendejos. Déjame trabajar-
Javier no voltea a ver el gesto obsceno que el policía le deja antes de cerrar la puerta. Solo puede pensar en la soledad anticipada. Los zapatos de fiesta están guardados en el ropero, listos para brillar. La misma Corina opina que es tiempo de cambiar el viejo guardarropa.
En un movimiento brusco pudo resumir las ultimas semanas, poseedoras de los recuerdos mas agradables de su vida. Las pieles marcadas por los excesos de la pasión. Las lagrimas de placer caídas sobre la espalda de sus amantes. El retorno por la mañana a la casa de Corina, a tomar su corbata y las llaves de su coche y su ademán de hermana cariñosa, despidiéndolo y dejándolo ir hacia la otra cara de la moneda. Descubrió el cuerpo.
Tuvo que acercarse al rostro frío, que rezumaba el líquido iridiscente de los abandonados al morir, para verificar que la línea de las cejas estaba pintada con crayón negro. Ella siempre usaba colores alegres y llamativos. Podría haber sido su hermana, tanto era el parecido. Las facciones de Javier dejaron de ser las de un huérfano de cuarenta años. No era ella.
Desapareció el miedo, no así el dolor. Acarició ese cuerpo solitario, le inventó un nombre mientras le acomodaba el pelo y durante la disección, dejo caer un buen rato sus lagrimas de contrito, por seccionar ese cuerpo bello como el deseo, que por traspiés de la genética nunca llegaría a tener.
sábado, 3 de noviembre de 2007
HOTEL DE PASO Segunda parte
Claudia se miraba de frente en el espejo, con la cara a medio cubrir por la cortina oscura del cabello. El espejo reflejó la belleza añeja y perfecta de una esfinge.
Al despojarse del babydoll, con movimientos lentos y sinuosos el frío de la madrugada le erizó dolorosamente la piel. Desnuda se observaba como una mujer pequeña y fragil, mimetizada con el amarillo de los mosaicos del baño.
Deslizó lentamente el dedo corazón de la mano derecha hasta la altura de entre los pechos. Ahí el retumbo de los latidos se introdujo en la mano dando microgiros vertiginosos, la fuerza vital recirculando. La desesperación se asomó inexorable desde sus ojos verdes.
-Tengo que acabar con esto-
Escapa la frase silbada entre dientes, una y otra vez. Parece estar repitiendo un mantra, una oración hecha por una niña asustada.
En el soliloquio el temblor inició en la mano derecha. Los latidos invadieron los oidos, los labios,las pupilas dilatadas.
Los susurros se conviertieron en un gemido ahogado.
- No, por favor-
Con un golpe seco cayó sobre el suelo mugriento.
Los primeros rayos solares se filtraron por la desvencijada persiana.
Claudia lloró sin reservas, mientras su cuerpo convulso se iluminó con la luz solar.
Con un gran esfuerzo pudo arrastrarse hacia la puerta del baño. Su cuerpo perdió proporción, escapando como lo hicieron las ultimas sombras nocturnas.
Cuando abrieron la puerta de la habitacion 101 en vez de una portada de nota roja los policias encontraron la ventana abierta y los murmullos de la ciudad despertando, vigoroso eco de claxones y neblumo.
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